Primero, mirá el sustrato
No es lo mismo pintar un revoque nuevo que un frente con pintura vieja descascarada. Sobre revoque fresco hay que esperar al menos 30 días de fragüe y aplicar un fijador al agua diluido según indique el fabricante.
Si la superficie ya está pintada, la regla es simple: todo lo que se levanta con espátula tiene que salir. Pintar encima de una capa floja garantiza que el trabajo se caiga en menos de un año.
Látex común vs. látex para frentes
El látex para exteriores tiene más resinas acrílicas y aditivos fungicidas: resiste rayos UV, lluvia y hongos. El látex de interior aplicado afuera pierde color y se pulveriza en un par de temporadas.
Si el frente está muy expuesto o tiene problemas de humedad, conviene ir a un impermeabilizante elastomérico: cubre microfisuras y acompaña el movimiento del muro.
Calculá el rendimiento real
El rendimiento que figura en el envase es de laboratorio, sobre superficie lisa y sellada. En un revoque grueso normal, contá entre un 25% y un 40% menos.
Fórmula rápida: metros cuadrados a pintar dividido el rendimiento por litro, multiplicado por la cantidad de manos (siempre dos, mínimo). Sumale un 10% de margen.
Terminación y color
El mate disimula imperfecciones del revoque; el satinado se limpia mejor pero marca cada ondulación. Para frentes irregulares, mate siempre.
En colores intensos conviene preparar toda la cantidad de una sola vez en el sistema tintométrico: dos preparaciones distintas del mismo color casi nunca dan exactamente igual.
